Geografía

La comarca de la Jara Cacereña, situada al Noroeste de la provincia de Cáceres, escindida administrativamente desde 1.833, de la provincia de Toledo, Ciudad Real y Badajoz. Abarca los términos de Villar del Pedroso, Carrascalejo, Navatrasierra, Valdelacasa de Tajo, Peraleda de San Roman, Talavera la Vieja y Garvin, extendidos sobre una superficie de 518 kilómetros cuadrados alberga una población aproximada de 2818 habitantes.

Sus limites, dejando de un lado la línea imaginaria que la separa por el Oeste de Toledo, quedan esbozados al Norte por la línea del Tajo, al Sur por el valle del Guardarranque y Gualija y al Este por las riberas del pantano de Valdecañas.

Su contraste Paisajístico se debe a una variedad geológica que resume las formaciones endógenas cacereñas con un predominio de la llanura pizarrosa, a veces fuertemente onduladas los escarpes graníticos de formas dinámicas, cerros de calizas marmóreas, rañas arcillosas y crestones de cuarcitas.

Su clima es continental moderado, con fuertes variantes termométricas entre las zonas serranas y la llanura central, incidiendo en la vegetación predominante, que es de tipo árido, el matorral de jara y sus asociados conforman un tapiz vegetal, que da carácter a un territorio que apenas muestra testigos de su abundante flora.

Su red hidrográfica es muy dilatada, acusando el paisaje su impacto modelador. En la Sierra de Altamira, tienen origen la mayoría de las fuentes y manantiales, que abren en su discurrir gargantas y desfiladeros, algunos de impresionante belleza como el río Gualija aguas arriba del despoblado de San Roman o el del Pizarroso en su desembocadura en el Tajo.

En este ultimo paraje el agua salva desniveles de hasta cuarenta metros, a base de cascadas, cortando a pico las paredes del cañón granítico recreando un paisaje de gran belleza.